09 noviembre, 2009

... y se esparce el musgo





Lame la niebla

el rojo robledal y

se esparce el musgo.


María Alonso



. . . . . . . . . . . . . . . . . . . .


17 comentarios:

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

Huele a humedad y otoño en esas imágenes. Y melancolía: melancolía. Salgamos a pasear.

Donce dijo...

Anda, un haiku! (qué chulo!)

Y las fotos preciosas, Manolo, pero a mí la que me ha gustado de verdad es la del "para/nubes". Es buenííísima.

Un besazo grannnnde, "mi niño".

Juan Carlos dijo...

Magníficas.

Un abrazo.

Mª Angeles y Jose dijo...

Que otoño mas bonito teneis por algunos rincones!

Bonitas fotos.

Besos

SILVIA dijo...

Y qué bello cuando se esparce... y tú, tras capturarlo, nos lo regalas.
Mil besitos !!!

cuarentaydosymedio dijo...

Duerme en la roca suave musgo, descansa la humedad suave
en tono verde sobre el ocre otoño,
respira aire fresco de hojarasca crujiente.

Es hermoso el otoño en tu mirada.

Ñoco Le Bolo dijo...

• con la mirada en el punto…

Si las fotos son buenas, el texto las completa.
Lame el musgo la piedra antes de que llegue la niebla.

• saludos, tres o más
____________________________
CR & LMA

gel dijo...

UMMMMMM, ME PIERDO...
!!!!que delicia tan bien mirada, Manolo...,
y cúanto cabe decir en tan pocas palabras...dame otoño, me encanta.

NERIM dijo...

Melancólico tal vez??
Fotos estupendas, para un texto precioso y una música que no podría ser mejor.
Besotesss
Miren.

Marina dijo...

Recuerdos y más recuerdos en tus fotos. Captan mi mirada verde y la pierdo entre las humedades, los musgos y los versos de Maria.
La música intenta centrar mis pensamientos...pero no lo consigue.
Besos

carmencmbejar dijo...

Qué musgo mas mullidito, verde y rebosante de humedad. Raro, la verdad, porque por aquí no ha llovido mucho. Tendrá el privilegio de haber nacido y crecido en una zona repleta de agua, sombría y perdida en el bosque. Las hojas mortecinas campan a sus pies y, mientras tanto, él reverdece pleno de vida.

Un beso

mingo dijo...

Excelentes la dos Manolo, me encanta el colorido que deja el Otoño en los bosques. Saludos!

Joan González dijo...

HOLA MANUEL, MUY BUENAS LAS DE PIRINEOS...TE PEGASTE UNA BUENA CAMINATA....AHORA QUE VALIO LA PENA , ES UN LUGAR DE ENSUEÑO

SALUT
JOAN

Adu dijo...

Como el musguito en la yerba,
la la la ri lo laralí.
Como el musguito en la yerba,
ay sí sí sí...

Sinda dijo...

El musgo me transporta a mi infancia.
Aquí no hay musgo, ni niebla. Gracias por acercárnoslo.
Un beso

Anónimo dijo...

Buenos días, Manuel Casadiego:

Voy con la música de Dvorak,
andando sobre las hojas,
rojizas y húmedas,
y me encuentro con la alambrada
que me impide seguir el camino.
¿Por qué así nos corta el paso?.
¿Es que hay algún peligro?
¿Es acaso el dragón verde,
en el fondo,
camuflado bajo el musgo,
escondido,
que se ha despertado oyendo
nuestros pasos, ya cansinos?.

Habrá que darse la vuelta,
y volver por donde vinimos.

Saludos. Gelu

Manolo dijo...

Buenas tardes, Gelu.
¿Podemos añadirte al rol de colaboradores de este cuaderno? Si aceptas, la dirección de correo está incluída en los datos personales. Ya no nos resultas una desconocida. No sólo por tus aportaciones en los distintos blog, sino también porque te hemos conocido personalmente, en imagen claro, a través del blog de Fernando Portillo.
Muchas gracias a ti y a todos los comentaristas, por vuestra amabilidad.
Saludos