9.4.13

Sin el abrigo de nubes

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El sábado pasado, la sierra había perdido el espeso abrigo de nubes que la ha arropado durante tantas semanas y se nos ofrecía con su vestido de novia, apenas velado por algunas nieblas que arrastraba el frío norte. 

Este es el aspecto que pudimos contemplar mis amigos y yo. Bueno, así exactamente, no. Le he quitado los colorines.



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