20.5.14

Ojival

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  Por la espesura de los hilvanes rotos en plantas ojivales, atrapé tu esencia. Asomado al verde desdibujado del fondo, lento y espeso, de mis propios latidos, te vi, como una trampa de corazones inocentes, como la sonrisa burlona a la que me acercaba cada mañana. 

   Y me sentí dueño y señor de aquel momento, de todos los momentos en los que fuiste mía. 

 Marina Hernández Martín.




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